Piedras preciosas mencionadas en la Biblia

Las piedras preciosas son notables por su color, brillantez o rareza. Tales piedras se han mantenido siempre en alta estima en todas partes. Recogemos de varios pasajes de la Sagrada Escritura e Historia que muy temprano se utilizaron para diversos usos ornamentales: anillos, brazaletes, gargantillas, collares; las coronas de los reyes, así como sus vestidos y los de sus oficiales y de los sacerdotes, eran adornados con piedras preciosas. Además de estos fines, existen relatos poco conocidos sobre las piedras preciosas que son mencionadas en la Biblia, algunos de estos, aunque de manera metafórica, son perfectos ejemplos de la importancia en la historia de la humanidad.

EL TRAJE DE MOISÉS: Se mencionan 12 piedras preciosas en los pectorales de los sacerdotes judíos, 12 piedras preciosas que simbolizaban las 12 primeras tribus, esto se menciona en el primer libro Levítico.
“Harás un Pectoral de Juicio de diseño tejido, como la artesanía del Efod la harás, de oro, lana turquesa, púrpura y carmesí y lino trenzado lo harás. Será cuadrado; doblado, de un palmo de largo y de un palmo de ancho. Lo llenarás con cuatro hileras de piedras: una hilera de cornalina, esmeralda y topacio: una hilera; la segunda hilera de carbúnculo, zafiro y berilo; la tercera hilera de jacinto, ágata y amatista; y la cuarta hilera de aguamarina, ónice y jaspe; engarzadas en oro serán en sus engarces. Las piedras serán de acuerdo con los nombres de los Hijos de Israel, doce según sus nombres, engarzadas como un anillo de sello, cada una de acuerdo con su nombre serán, para las doce tribus”. (Éxodo 28:15-21).

LA PIEDRA ANGULAR: En el libro de Isaías se menciona que Yahvé, el padre de Cristo, edificaría una piedra angular, una piedra preciosa desde Sión, el Priorato de Sión, Templarios al servicio de Dios (más antiguos que la religión). “Así dice el Señor Yahvé: He aquí que yo pongo por fundamento en Sión una piedra elegida, angular, preciosa y fundamental: quien tuviere fe en ella no vacilará”.

JESÚS Y PEDRO: Jesús declara: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”, Jesús fundó así una Iglesia. Evangelio de San Mateo 16 : 13-20.

PIEDRA ANGULAR QUE SOSTIENE A LA IGLESIA: Se menciona la piedra angular, donde estará Cristo rodeado de los 12 fundamentos (piedras preciosas), es por eso por lo que la iglesia del Vaticano está construida entre piedras preciosas.

LA PIEDRA VIVA, JESÚS: Podemos ver que nombra varias veces la palabra Piedra. Pedro dice: “Acérquense, pues, al Señor, la piedra viva que los hombres desecharon, pero que para Dios es una piedra escogida y de mucho valor. De esta manera, Dios hará de ustedes, como de piedras vivas, un templo espiritual, un sacerdocio santo, que por medio de Jesucristo ofrezca sacrificios espirituales, agradables a Dios”. Pedro 2 : 4-25.

LA JERUSALÉN CELESTE: En el último libro de la biblia, “Apocalipsis 21”, dice que la mujer vestida de sol tendrá de aliados a los 12 fundamentos, 12 caballeros o apóstoles que irán a la nueva Jerusalén cuando Cristo vuelva desde el cielo, a este pasaje bíblico le llaman “La Jerusalén Celeste”, describe que la entrada a la nueva Jerusalén está construida de oro y custodiada por 12 piedras preciosas con puertas de perla:

1.- Diamante
2.- Zafiro
3.- Ágata
4.- Esmeralda
5.- Ónix negro
6.- Rubí
7.- Crisólito (Peridoto)
8.- Berilo
9.- Topacio
10.- Crisoprasa
11.- Jacinto
12.- Amatista

Estas piedras simbolizan y corresponde a cada apóstol y su fe.

CATALINA LA GRANDE: De las primeras personas en la historia en usar diamantes fue Moisés, cuando Dios le pide un traje con piedras preciosas, el rey Salomón, la reina de Saba, el Imperio Mongol, los Maharajás Hindús, los Faraones Egipcios (incluyendo a Cleopatra), más adelante los Romanos y continuamos hasta llegar a todos los Reinos y países en cada siglo. Los reinos que se destacaron por poseer los diamantes más grandes fueron el Reino Unido y Rusia, en el periodo de Catalina la Grande obtuvieron el diamante más grande de la historia, ellos creían en las palabras de Catalina la Grande: “Quien posea el Diamante más grande, algún día será la nación líder del mundo”.

Siempre se describió que las piedras preciosas tienen una energía capaz de transformar una vida y hasta un país entero. Desde la antigüedad hasta los días modernos, se le considera una chispa de luz divina que al estar en contacto con el cuerpo sana y permite su evolución mental física y espiritual.